domingo, 6 de marzo de 2016

CURAS OBREROS. TESTIMONIOS.



Zaragoza, 20-02-2008.

Me pidieron mi colaboración para el libro que se va a publicar en la Editorial HERDER, sobre testimonios de curas obreros de toda España. Esto es lo que aporté.


CURAS OBREROS. TESTIMONIOS.

LAUREANO MOLINA GÓMEZ. CAMIONERO Y ORIENTADOR DE DISCAPACITADOS

Zaragoza

Desde el mundo rural  acompañó a los emigrantes que trabajaban en el turismo de la costa. Se comprometió en sindicatos, partidos y organizaciones populares para trasformar la sociedad y en la Iglesia del Vaticano II. Cree en el hombre, en Jesús y en un mundo nuevo

“Porque el ateísmo - ya lo dijo Pío XII – se difunde por causa de la pobreza y de la miseria entre los hombres. Las riquezas del mundo son de todos y no es lícito que, junto a enormes riquezas no explotadas, haya inmensa pobreza. Y estas desigualdades no se deben a Dios -como dicen algunos-, sino al capitalismo liberal, que abusando de las riquezas, permitió tantas injusticias entre los hombres y las naciones. Es al capitalismo a quien deberíamos condenar, de hacerlo con alguien, pues él es la causa y padre del marxismo…”  Mons Pildain, Obispo de Canarias[1]


1.- Datos biográficos:

El mes anterior al de mi nacimiento, Marzo de 1937, la aviación del General Franco había bombardeado mi pueblo, Albalate[2] del Arzobispo (Teruel). También lo volvió a bombardear al siguiente mes. Me considero “niño de la Guerra Civil española”.

Mi pueblo se encontraba en plena efervescencia del Colectivismo Agrario en el Bajo Aragón. Mi padre era miembro activo de la CNT (Confederación Nacional de Trabajadores). Para la gente pobre, en aquel entonces, la Colectividad era la utopía que se hacía realidad.

En Febrero de 1938, mi madre, mi hermana de la mano de mi madre y yo en brazos de mi madre, despedíamos a mi padre en la estación del ferrocarril de Caspe. Se incorporaba al Frente Republicano porque se iba a producir la Batalla de Aragón. En ese momento yo tenía once meses. No volví a ver a mi padre hasta los diecisiete años. Mi padre al perder la guerra se refugió, como muchísimos republicanos, en Francia.

Cuando en la Semana Santa de 1951 le dije a mi madre que quería ir al seminario, lo primero que hizo fue comunicárselo por carta a mi padre. Mi madre y mis abuelos con quien nos criamos mi hermana y yo, eran muy religiosos. La respuesta de mi padre no se hizo esperar: “Que haga lo que él crea conveniente”. En mi pueblo al que más veía entregado al servicio de los demás era el cura. Por eso me hice sacerdote el 17 de Marzo de 1.963. Ese día mi padre vino por primavera vez a España después de 24 años en el exilio.

Estudié Filosofía y Teología en el Seminario de Zaragoza. Del curso salieron escritores, músicos, profesores, trabajadores, comunistas, y un Cura Guerrillero en Colombia como fue Domingo Laín Sanz.[3]

Recuerdo personalmente un momento especial para mí. Había venido al Seminario a dar unas charlas sobre las Misiones un misionero sencillo y honesto al que escuché estas palabras: “Estoy seguro que si leyésemos el Evangelio unos minutos al acostarnos todos los días, no pasarían seis meses sin que notásemos que algo comenzaba a cambiar en nosotros”. Desde aquel momento lo hice siempre. Los dos polos que me servían de orientación fueron, ya desde entonces, Jesús de Nazaret y el hombre, y en especial, el hombre más necesitado.

2.- Cura Rural.

Estuve cinco años de cura en unos pueblos de la Ribera del Ebro, Cinco Olivas y Alborge. Me dediqué al servicio de los pueblos a tope. Llegué a hacer estudiar el Bachillerato Elemental a todos los chicos y chicas que quisieron hacerlo bajo la modalidad del Bachillerato RTV[4]. Para despejar la cabeza aprovechaba para coger algodón en la huerta con los vecinos del pueblo. Ello me permitía además poder intimar con las familias. Por cierto que coger algodón en noviembre y diciembre envueltos en la niebla con la flor del algodón seca y punzante no era ningún pasatiempo. Los dedos te quedaban deshechos.

Pretendí que las gentes salieran de sus pueblos, salieran de sí mismas, y conocieran otras gentes y otros pueblos. Cada semana hacíamos lo que llamábamos “Ventana al mundo”, destacábamos los hechos más relevantes producidos en el mundo durante la semana. Primero los acontecimientos negativos, después contrarrestados con los positivos o buenos.
El Concilio Vaticano II fue una bocanada de aire fresco en el rostro de todos nosotros. Las conferencias sobre las Encíclicas “MATER ET MAGISTRA” y “POPULORUM PROGRESSIO” de Juan XXIII y de Pablo VI causaron en los pueblos un gran impacto.

Estuve al corriente de la OPERACIÓN MOISÉS. Hice una colecta pública para ayudar económicamente a los trabajadores deportados por causa de la Huelga de Bandas[5] en Bilbao que habían llegado a Zaragoza. La gente fue muy generosa.

Organizamos lo que entonces se llamaba Pastoral de Conjunto para la atención de chicos y chicas de nuestros pueblos que se iban a trabajar a los hoteles de la Costa Catalana durante la temporada veraniega. Nos turnábamos por meses para vivir cerca de nuestros jóvenes empleados de hotel; además apoyábamos a las parroquias locales de la costa. Sus jornadas de trabajo superaban casi siempre los seis días en la semana. El cansancio, la desolación, el abandono de su religiosidad, era frecuente.

3.- Cura obrero a partir del año 1969.

En agosto de 1968 hice el Cursillo de Iniciación a la HOAC.[6] Quedé atrapado. Fuertemente atrapado. Me vine a Zaragoza y me puse a trabajar. Primero estuve de maestro en una escuela privada unitaria. Después trabajé de expendedor de combustible en la Estación de Servicio “Los Pirineos” en el Polígono Industrial “Cogullada”. Un día un cliente me reconoció y le dijo al dueño de la gasolinera: “¿Sabes que tienes contigo trabajando a un cura amigo de los trabajadores que defiende sus derechos laborales?”. Alguien que lo escuchó, me lo contó. Mi despido fue fulminante. Las predicaciones de los sacerdotes en las iglesias de los barrios eran multadas frecuentemente por el Gobernador Civil.

Para poder comer realicé pequeños y diversos trabajos una temporada.  Finalmente me hice camionero para una empresa  dedicada a la rehabilitación de los discapacitados intelectuales (ATADES). Todo lo que se producía en los Talleres Ocupacionales y Talleres Especiales de Empleo lo trasportaba hacia las fábricas de quienes éramos clientes: Celulosa Fabril (CEFA), Siemens (entonces ELASA), Filtros Mann, Lackey-Teka… Estuve veinte años con el camión. Mi trabajo en general fue muy gratificante por los chicos y por las relaciones que hacía con los trabajadores de las empresas visitadas por mí.

 Los diez últimos años hasta mi jubilación, mi trabajo fue dirigir un taller de discapacitados. Para ser más útil me hice Técnico Educador Especializado en Discapacitados Intelectuales y Técnico Electricista. Para asesorarles y orientarles hice unos Cursos de Asesor Laboral y de Asesor Fiscal.

4.- Movimientos católicos especializados.

La HOAC como movimiento apostólico especializado dedicado al mundo obrero, y la ZYX[7] como movimiento socio cultural cristiano, constituían para mí dos entidades que me venían como “anillo al dedo”, como sacerdote que era, y como hijo de anarquista exiliado en Francia.

La  venta de libros ZYX, después ZERO, por las parroquias, pueblos, librerías, fábricas (a la salida del trabajo), reuniones, ateneos, charlas, Universidad, venta directa en las calles, e incluso en la Feria de San Miguel de Lléida y en la Feria del Libro de Zaragoza. En la HOAC hice muchos cursillos en la Casa de Ejercicios Espirituales de Segovia  para comprender mejor la situación real y prepararse para trasformarla. El lema de la HOAC venía a ser: “Jesús de Nazaret y el hombre necesitado”. La espiritualidad era intensa y “a ras de tierra”. El Obispo Palenzuela, de Segovia, era comprensivo con aquel movimiento de concienciación cristiana y humana

Me dediqué durante tres años a convivir con los camioneros en Aragón. Con ellos me reunía y con ellos compartía todo lo que me era posible. Viajé por toda España y llegamos a plantear reivindicaciones muy específicas: Tacómetro, Asesoría Laboral, incipiente organización de ayuda mutua. Todo para paliar la dureza de la vida de los camioneros.

5.- Sindicalismo y Política.

 La USO (Unión Sindical Obrera) fue mi campo de actuación. La mayoría proveníamos de la HOAC y de la JOC. Mi casa de cura obrero fue centro clandestino de muchas reuniones en el Barrio de Las Fuentes de Zaragoza. Primero nos fuimos metiendo intensamente en la CNS, Sindicato Vertical del Régimen de Franco, hasta que quedó disuelto en Mayo de 1976 y fue sustituido por las actuales Centrales Sindicales en Octubre-Noviembre del mismo año.

Negocié Convenios, asistí a reuniones nacionales, en alguna ocasión tuve que esconderme como medida de precaución. Pasé libros desde Francia especialmente los de RUEDO IBÉRICO. Desde USO, en Zaragoza, pusimos en marcha Reconstrucción Socialista[8], integrándonos después en el Partido Socialista de Aragón (PSA) que dirigía el abogado y poeta Emilio Gastón. Al principio en la clandestinidad. Posteriormente vendrían los tiempos públicos del PSOE, PCE, IZQUIERDA UNIDA, sin olvidar el Socialismo de Enrique Tierno Galván.

El movimiento de COMUNIDADES CRISTIANAS DE BASE era un hecho enriquecedor de parroquias, barrios, ciudades y pueblos. El MOVIMIENTO VECINAL creo que tiene mucho que agradecerle a las hoy llamadas COMUNIDADES CRISTIANAS POPULARES. No puede quedar en el olvido el movimiento de “Cristianos para el Socialismo”. Después cada vez los compromisos políticos y sindicales eran más fuertes y más intensos.


6.- Obispo y curas.

El Arzobispo de Zaragoza D. Pedro Cantero Cuadrado me llamó para decirme que no me metiera en política. Honestamente creo que si yo no podía dar marcha atrás en mi vida activa, veía que mi Obispo sí que había dado marcha atrás en relación con el Concilio. Le respondí que cómo seatrevía a pedirme eso, cuando él se encontraba en las Cortes Españolas y en el Consejo del Reino de Franco[9].

El “Caso Fabara”,  con la destitución como párroco del amigo Wirberto Delso en 1974 [10] colmó el vaso de la sinrazón, a mi modo de ver, entonces y ahora.. Y como nos demostró cuando engañó a sus sacerdotes en el caso de la inundación por el Pantano de Mequinenza en el Ebro. Por un lado negociaba con los promotores del Pantano. Por otro lado prometía a los curas que al menos la iglesia no quedaría inundada, y que las aguas no llegarían a la cuota máxima hasta que las gentes del pueblo no aceptasen la nueva ubicación de sus casas. “No le importó su iglesia ni los sacerdotes que estaban encerrados en ella cuando las aguas entraban por la puerta”. En el último instante los sacerdotes tuvieron que ser evacuados con barca.

7.- Mi iglesia es el mundo. 1976-2007

Cada vez me sentía más asfixiado dentro de una Iglesia que daba la espalda al Vaticano II. Y me hice esta reflexión: “Si la Iglesia (la Jerarquía) no quiere seguir al Concilio, si no quiere cambiar, hagamos el esfuerzo por cambiar la sociedad y a ella no le quedará más remedio que aclimatarse a la nueva sociedad como ha hecho siempre en su historia”.

“Hice del mundo mi iglesia”. Me secularicé en Noviembre de 1976. Me casé. Tengo tres hijos. Estoy jubilado. Sigo leyendo teología con avidez. Naturalmente se trata de la Teología de la Liberación. Y me manifiesto activamente contra la Guerra, el Hambre, la Explotación del hombre por el hombre, y me siento obligado a colaborar para mejorar nuestro entorno ecológico. Si nuestro Padre es Dios, nuestra Madre es la Naturaleza. Creo que el hombre no se puede salvar, sino es con el Hombre y con la Naturaleza.


Me siento responsable y feliz con el mundo en que vivimos, y al cual debemos contribuir para hacerlo más habitable para todos los seres de la tierra, y especialmente los más pobres. “Nada humano me es ajeno”.

Tengo fe en todo aquello que suponga una “resurrección” de los más aplastados de la tierra. Fe en una sociedad más justa y más amable:

·     Fe en el hombre, porque es con quien primero me encuentro, y desde él y con él descubro el mundo y su historia. “Primero amar al hombre. Después…  Dios dirá”. Porque ¿“cómo puedo decir que amo a Dios a quien no veo, sino amo al hombre a quien veo?”. (San Juan).
·     Fe en Jesús, y en todo lo que él creyó, y por lo que vivió y murió. Creer y seguir el Mensaje de Jesús es la mejor manera, la única, de creer en Dios. Primero el hombre y su historia. Después Jesús y su ejemplo. Y como consecuencia creer en su Dios.
·     Mi iglesia es el mundo. Mis compañeros, los que creen en un mundo nuevo. No me importa si son ateos, agnósticos o creyentes. Me importan los que trabajan por un mundo más justo, desde abajo, desde la realidad, desde el más necesitado. “Hombres que en definitiva se dediquen a cavar la viña del Padre” como decía Jesús de Nazaret. Eso es creer, para mí; eso es creer en la encarnación de Dios en Jesús. Primero el hombre, después todo lo demás. Pido un Jesús con mayor aproximación histórica.
·     Después aceptaré todos los “Cristos Teologizados” en la medida que me estimulen con libertad a la consecución del Reino de Dios y su Justicia.

Y como he escrito recientemente no sin una cierta añoranza:

“El Vaticano II con su Constitución Pastoral “Gaudium et Spes” (7-XII-1.965) sobre la Iglesia en el mundo actual impulsó a innumerables sacerdotes y cristianos al cambio de actitud y de vida hacia el mundo de los pobres. Muchos sacerdotes abandonamos para siempre la sotana, vestimenta habitual hasta entonces, y vestimos el mono de trabajo de las fábricas. No tenía vuelta atrás. “Poníamos la mano en el arado y miraríamos hacia adelante”. Nuestra vida comenzaba a cambiar”.



“Después de tantos años, la Iglesia volvía la cara al mundo. La liturgia se hizo mirándose frente a frente Pueblo e Iglesia. Comenzaron a hablar el mismo idioma. Y en esas relaciones cara a cara, Iglesia y Pueblo, se daban los fundamentos para la creación de la Comunidad Eclesial. Para ello era determinante la presencia física habitual y el lugar donde se encontraban las gentes en sus personales circunstancias. No solamente hombres y mujeres iban a las iglesias, sino que la Iglesia iba hacia las gentes. Y florecieron innumerables Comunidades Cristianas de Base. El “altar”, con humildad y sencillez,  se expandió hasta los lugares de trabajo, hasta el lugar donde habitaban las gentes. Y llegaron a ser una misma cosa”.[11]


Pero a estas alturas después del tiempo que ha pasado cabe preguntarse: ¿Siguen todavía las ventanas abiertas en la Iglesia?, o ¿solamente se entreabren para, desde la rendija por la cual se mira cómodamente, ver lo que pasa allá “en la plaza de los ciudadanos” y sentenciar un “illud admittere non possumus”[12]? ¡Como si la Verdad fuese también patrimonio exclusivo de privilegiados!

“Con sentimiento de pena digo: En la medida que la Iglesia dé la espalda al Concilio Vaticano II, el Mundo dará la espalda a la Iglesia”. Y como dice Juan José Tamayo: “Es el adiós a la Cristiandad”[13].


“Me siento responsable y feliz con el mundo en que vivimos y al cual debemos contribuir para hacerlo más habitable para todos los seres de la tierra, y especialmente los más pobres. Nada humano me es ajeno”.(Laureano)

Zaragoza, Febrero de 2008.
(Publicado en  CURAS OBREROS. José Centeno García, Luis díez Maestro, Julio Pérez Pinillos. Herder Editorial, S.L., Barcelona 2009). Pag. 186).

“La crucifixión” de los trabajadores


[1] Intervención en el Concilio Vaticano II el 28 de Septiembre de 1.965. GONZÁLEZ-CARVAJAL, LUIS. Iglesia en el corazón del mundo. Ediciones HOAC. Madrid. 2005. Prólogo de Mons. D. Carlos Amigo Vallejo, Cardenal-Arzobispo de Sevilla.

[2] PINA PIQUER, JOSÉ MANUEL. De ilusiones y tragedias. Historia de Albalate del Arzobispo. Ayuntamiento de Albalate del Arzobispo. Año 2.001.

[3] Fue a Colombia por la OCSHA. Trabajó en una ladrillera en Bogotá. En Cartagena vivió en un rancho miserable. Fue expulsado en 1969. Comunicó a su Obispo Cantero su intención de incorporarse a la guerrilla colombiana. En febrero de 1974 murió en un enfrentamiento con el ejército

[4] Modalidad nueva de hacer el bachillerato establecido por el Ministerio de Educación a mitad de los 60 para jóvenes del mundo rural donde no había Institutos de Enseñanza y para trabajadores.
[5]La huelga más larga en el franquismo (del 30 -10- 1966 hasta el 20-5-1967) por un problema de primas y ritmos de trabajo en Laminaciones de Bandas en Frío de Echevarri (Vizcaya). La solidaridad se extendió por toda España e incluso en el extranjero desde los estudiantes universitarios hasta muchos sectores de la  Iglesia católica.  
[6]LÓPEZ GARCÍA, BASILISA. Aproximación a la Historia de la HOAC. 1946-1981. HOAC. Madrid 1995
[7] El historiador Manuel Tuñón de Lara calificaba a la ZYX, su componente ideológico, como “anarquismo de base cristiana”. (“España bajo la Dictadura Franquista. 1939-1975”, de José Antonio Biescas - Manuel Tuñón de Lara. Editorial Labor, S.A. Barcelona 1980).

[8] Reconstrucción Socialista surge a finales de 1974, “a partir de unos grupos de acción y de reflexión que aceptan como documento inicial para el debate las tesis políticas de USO, formuladas en diez puntos para ser debatidas en la Federación, y que son recogidas por Enrique Barón en su libro “Federación de Partidos Socialistas. Barcelona y Madrid, Avance-Mañana Editores, 1976, pp. 155-157, y en los que entre otras cosas se propone como modelo de sociedad una democracia socialista de autogestión sin menoscabo de las libertades democráticas y como instrumento de una organización política de amplia base obrera y de estructura federal”.
R. S. se une al PSA en Noviembre de 1976. Después de las Elecciones Constituyentes y una vez aprobada la Constitución Española del 78,  el PSA se disuelve entre el PSOE y el PCE.
 (Ver libro en colaboración: “MEMORIA DE LOS PARTIDOS. Crónica de los partidos políticos aragoneses en la época de la Transición”. Edita: Asociación de Exparlamentarios de las Cortes de Aragón. Año 2003. Zaragoza. Aportación de José Bada Panillo: “Reconstrucción Socialista”).

[9] En 1968 había cuatro obispos representando a la Iglesia en las Cortes Españolas. Lo mismo sucedía en el Consejo del Reino. El Sindicato Vertical tenía un Obispo asesor religioso y en todas provincias era designado un sacerdote como asesor de la Organización Sindical de la provincia
[10] El Arzobispo Mons. Cantero destituye de su cargo al párroco de este pueblo de la provincia de Zaragoza, Wirberto Delso, por colocarse al lado del pueblo y enfrentado a sus caciques. Una treintena de curas  dimitieron de sus cargos pastorales y se solidarizan una serie de grupos y comunidades cristianas creando un problema serio en la diócesis que nunca llegó a resolverse. Un año después se jubila el arzobispo. MARTÍN DE SANTA OLALLA SALUDES, PABLO. EL CLERO CONTESTATARIO DE FINALES DEL FRANQUISMO. EL CASO FABARA. HISPANIA SACRA. Volumen LVIII Nº 117. Enero-Junio. 2000.Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid.

[11] MOLINA GÓMEZ, LAUREANO. CÁNTICOS PARA UN CAMBIO.  SUBPORTICA. Revista digital de los alumnos que empezaron curso en 1951 en el Seminario Menor de Alcorisa. Teruel. /  http://abosque.bravehost.com/ex/subportica//Articulos/Canticos.htm (2008)
[12] “¡No podemos admitirlo!”. (Expresión en el latín de la Iglesia para dar más fuerza a lo que se quiere decir).
[13] TAMAYO, JUAN JOSÉ. Adiós a la cristiandad. La Iglesia Católica Española en la Democracia Ediciones, B.S.A. Barcelona, 2003




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