martes, 31 de octubre de 2017

HOMBRES DEL VALLE DE TENA



HOMBRES DEL VALLE DE TENA
Pirineo Aragonés.

Años 1585-1588. Se origina un sangriento conflicto entre los montañeses del Valle de Tena y los moriscos de Codo y del Barrio Morisco de Pina.
Cuando por primera vez leí esta escueta noticia en el Breviario de Historia de Aragón, CAI-100, que la Caja de Ahorros de la Inmaculada publicaba entre los años 1999-2001, me pregunté ¿qué hacían los del Valle de Tena en Pina de Ebro y en Codo, cerca de Belchite?
No había guerras en aquellos años. Por tanto ¿qué motivos tenían los hombres del Valle de Tena para estar allí y enfrentarse con los moriscos que habían optado permanecer en España después de la expulsión del último reducto de árabes en Granada por los Reyes Católicos (2 de enero de 1492)?

Valle de Tena.   Codo.   Pina de Ebro.

Pero recordemos algunos de los escenarios históricos que se dieron por aquellos años en Aragón y en España.
1556. El 16 de enero Carlos I de España y V de Alemania abdica en su hijo Felipe II (I de Aragón).
1558. Los Inquisidores de Aragón ordenan desarmar a los moriscos aragoneses.
1560. Hay una fuerte represión contra los fueristas aragoneses, quienes defendían los Fueros de Aragón a capa y espada. Crece el bandolerismo en Aragón y en toda España. Gaspar LAX muere en Zaragoza el 23 de febrero.
Gaspar LAX nace en Sariñena, Huesca, en 1487. Estudió en las Universidades de Zaragoza y París, graduándose en esta última en Filosofía y doctorándose posteriormente en Teología, tras lo que ejerció como profesor de filosofía y matemáticas en el colegio francés de Montaigu. Luis Vives y Francisco de Borja fueron discípulos suyos. Mantuvo también comunicación con Pedro Ciruelo. Regresó a Zaragoza hacia 1515 o 1521 aproximadamente, donde murió el 23 de febrero de 1560.( https://es.wikipedia.org/wiki/Gaspar_Lax).

1563-1564. Se da un nuevo brote de peste, con lo que suponía inquietud, miedo y miseria.
1566. Hernando de Aragón es el virrey de Felipe II.
1567. Epidemia de peste. Más inquietud, miedo y miseria.
1568. Se crea la Guardia del Reino dependiente de la Diputación para luchar contra el bandolerismo y la delincuencia en las principales rutas comerciales.
1572. Hay una gran riada en río Gallego con lo que supone de destrozos en los campos del Valle.
1578-1587. En la Ribagorza se crea un gran conflicto entre los vasallos del condado que se rebelan contra su señor, Fernando de Gurrea y Aragón, que al final renuncia a sus derechos y cede su condado a la Corona. Se incrementa el bandolerismo (Lupercio Latrás, Marton, etc.) favorecido por los enfrentamientos entre el rey y los nobles.
1585. En las Cortes de Monzón se toman medidas contra el bandolerismo. Se crea el Justicia de Jaca y de las Montañas.

1585-1588. Los tensinos en Codo y Pina de Ebro.
Según el abad de Rueda en agosto de 1586 se desarrolla una “guerra de montañeses y moriscos”, así lo cuenta Fernando Biarge en su libro “Escarrilla. Valle de Tena”.

La trashumancia de los montañeses del Valle de Tena se realizaba desde el mes de noviembre hasta el mes de mayo. Con todos sus rebaños se desplazaban hacia las tierras bajas de la Cuenca del Río Ebro, aguas abajo de Zaragoza hasta Sástago, Alborge, Cinco Olivas, Alforque, Velilla. Gelsa, Pina, Quinto, Codo y Fuentes, habiendo atravesado anteriormente Los Monegros. Así me cuenta el amigo Angel que hizo la trashumancia desde Tramacastilla de Tena, donde había nacido, hasta Alforque. Había cuatro caminos a partir de la ciudad de Huesca para llegar a sus puntos de destino. Previamente habían remontado el puerto de Monrepós, y por Arguís llegaban hasta Huesca. Desde allí por Sariñena caminaban hasta cerca de los montes próximos al Ebro. Durante todo el invierno convivían con los alforquinos, a quienes por la noche ayudaban a desbriznar el algodón recolectado en la rica huerta de la ribera del Ebro. Esto ocurría en los años cincuenta y sesenta del S. XX. El recuerdo de Angel sigue vivo como el de una época feliz de su juventud, aunque fuera muy austera. “A los montañeses se nos aceptaba como si fuéramos hijos del pueblo”, me contaba este verano.


Trashumancia

Sigue diciendo el abad del Monasterio de Rueda en 1586: el morisco Calvete, delincuente habitual mata al anciano Oliván, trashumante tensino en Codo.
En noviembre un pequeño grupo armado de tensinos sorprenden a unos moriscos matando a dos de ellos.
En diciembre, moriscos en Quinto de Ebro mutilan y matan a Juan (Pedro) Pérez y Antón Lop, pastores de Escarrilla y de Sandiniés respectivamente. Las peleas se desarrollaban especialmente en Codo, Quinto, y el barrio morisco de Pina de Ebro.

En junio de 1587 Antonio Martón Pérez, hidalgo de Sallent de Gállego y tío de uno de los muertos, sigue diciendo Fernando Biarge, capitanea a unos 80 tensinos camino hacia los lugares de los hechos acaecidos. Enterados el Virrey, los Condes de Sástago y de Fuentes de Ebro fortifican el pueblo de Codo.
Retroceden los tensinos volviendo a la carga cuando menos se lo esperaban. Se unen con los catalanes, también trashumantes, cruzando el río Ebro y atacan a Codo saqueando e incendiando la población.
Sitian el pueblo de Sástago. Muere el tensino Aineto. Atacan Pina al grito: “viva la fe de Cristo y mueran los perros moros”. Parece ser que cometieron todo tipo de atropellos.
1588. En abril los montañeses se retiran de las tierras del Ebro, concluyen su venganza, y se refugian en el Valle de Tena. Ha llegado la primavera y los buenos pastos les esperan en sus montañas.
1589. La Guardia del Reino acaba con los “Moriscos de la Venganza”, grupo que actuaba contra los cristianos viejos en represalia por las matanzas de los moriscos en Codo y Pina de Ebro.

Valle de Tena

Todo el S. XVI está en vilo por el aumento del bandolerismo en Aragón y en toda España.
En el Valle de Tena se daba el contrabando de caballos especialmente a partir del año 1540. Por ejemplo en 1582 Mosén Miguel Martín, párroco de Sallent de Gállego contrabandista de caballos, es detenido por la Inquisición por pasar caballos al Bearn francés. Caballos que iban a parar en manos de los protestantes galos. Entonces España estaba en guerra con Francia.

1592. Los bearneses invaden el valle a causa de los incidentes habidos con Antonio Pérez.
Por este Valle huyó Antonio Pérez, polémico secretario de Felipe II y por este valle comenzó la fracasada invasión de Aragón para vengar la muerte del Justicia Juan de Lanuza y el atropello de los fueros aragoneses. Historias de brujas y viejos contrabandistas forman también la historia a un tiempo mágica y real del valle.

1598. Muere Felipe II. Le sucede Felipe III (II de Aragón).
1599. En Septiembre Felipe III va a Zaragoza, concede al reino de Aragón un perdón general y jura los fueros en La Seo.
1635-1659. Guerra con Francia.
La guerra franco-española, que tiene lugar en el periodo comprendido entre 1635 y 1659, año en el que finaliza con el acuerdo firmado entre ambos países conocido como la Paz de los Pirineos, es una guerra que debe ser analizada dentro del contexto de la guerra de los Treinta Años, si bien tiene entidad propia diferenciada, y continúa después de que aquella finalizara con la Paz de Westfalia. Asimismo, hay que analizarla teniendo en cuenta otros conflictos, como los que España mantenía con las Provincias Unidas, en la conocida como guerra de los Ochenta Años.

Mujeres del Valle de Tena.
Mientras los hombres estaban en la trashumancia, las mujeres se quedaban en los pueblos ocupándose de la crianza de los hijos y del cuidado de los ancianos. Atendían el corral con todos los animales domésticos, y daban vuelta por los sembrados y pastos de su entorno. Las mujeres mantienen las casas en una economía rural de subsistencia. Los hombres eran los amos del ganado. Las mujeres, dueñas de las casas. Prácticamente y durante todo el invierno “las mujeres lo eran todo.
Los inviernos eran largos, fríos e inhóspitos la mayoría de los días. Pero ellas, las mujeres, tenían todo a punto hasta la llegada de los hombres en la primavera. Las conservas y los adobos pertenecían al dominio de las mujeres. Toda la vida comenzaba a resurgir, a la vuelta de sus hombres.



Mujeres en el campo

Pero en el rigor oscuro del invierno comenzó aparecer el fenómeno de las brujas del Valle de Tena ya desde los años 1432-1447.
Sequías, pestes, escasez de alimentos, necesidades de todo tipo, ausencia de médicos, intoxicación religiosa como castigo de sus pecados, etc., etc., hacía que la sensibilidad de las mujeres buscase remedios en la naturaleza de su entorno. Nadie como ellas conocían el poder balsámico de hierbas y plantas. También conocían el poder venenoso de algunas plantas. Remedios, pocimas, potingues, brebajes, bebedizos, cocimientos, bebistrajos, medicinas, constituían el bálsamo especialmente de los pobres. Esta “ciencia de las brujas” constituía, de hecho, un contrapoder a la religión, quien toda curación la dejaba en manos de Dios. Las mujeres brujas quedaban al margen del poder religioso. Eran la “contracultura” de aquellos tiempos. Contestatarias, rebeldes, estudiosas de la naturaleza, observadoras, reflexivas, humanistas. La gente pobre era su principal clientela. Las brujas de aquellos tiempos nos recuerdan a las libertarias de nuestra época.
Al poder religioso se le escapaba de sus manos el “poder mágico de aquellas curanderas”. Los sacramentos que habían nacido como “signos inequívocos de salvación” derivaban en signos de dominio y de poder de la Iglesia. San Pablo, ya en su tiempo, venía a decir a los cristianos de Corinto que en las Cenas del Señor, hoy día las misas, los ricos iban bien abastecidos de viandas y los pobres a penas si tenían algo que comer. Decía:

“… oigo decir que cuando os reunís en asamblea formáis bandos… Os resulta imposible comer la cena del Señor, pues cada uno se adelanta a comerse su propia cena, y mientras uno pasa hambre, el otro esta borracho." …“esto ya no es la Cena del Señor”. (I Corintios 11, 17-27).

 Todo comenzaría a cambiar, todavía más, con el emperador Constantino proclamando a la Iglesia parte esencial de su Imperio Romano. (Año 313 d. c.). La Iglesia comenzó a ser imperial.
No es de extrañar que en los tiempos a los que nos estamos refiriendo (Siglo XVI) se empezase a emponzoñar el tema de las mujeres curanderas. Se les llamó brujas, posesas, diablesas, maléficas, en definitiva indeseables. Se las persiguió, y sobre ellas cayeron todos los males. El poder de la Ley cayó sobre ellas implacablemente.
En el Siglo XVI se creó el Estatuto de Desaforamiento (1525). Muchas mujeres fueron ejecutadas y muchas más fueron desterradas. Todo el poder de la ley cayó sobre ellas.
Ya en tiempos de los romanos se decía “Dura lex, sed lex”. “La ley es dura, pero es la ley'.
A resultas del hecho de introducir la ley escrita en la antigua Roma. Se trataba de establecer el significado efectivo del paso del derecho oral al derecho escrito, frente al cual no cabían alternativas judiciales. Con el derecho escrito ya no era posible aplicar el derecho al arbitrio del ejecutante, sino que la existencia de la ley escrita disipaba toda posibilidad arbitraria, mediante una ley ineludible e igual para todos.
Sin embargo, después de ser redactada la "Ley de las XII Tablas" en Roma, los patricios continuaron abusando de su poder a través de las prerrogativas que les daba la misma ley. Al fin y al cabo las Doce Tablas fueron redactadas y promulgadas por la clase dominante, el patriciado. Así, las Acciones de la Ley estaban al arbitrio caprichoso de los pontífices y de los primeros magistrados romanos, quienes decían si era procedente o no la acción emprendida ante ellos.

Se trataba pues de crear cierta igualdad con la ley entre los patricios y el resto del pueblo romano.

Pero en el caso del desafuero aragonés, practicado por hombres tanto civiles como religiosos, la ley caía inexorablemente sobre mujeres sensibles, cultas, observadoras, rebeldes, insumisas, asequibles por los pobres y beneficiados por ellas. Incluso llegaron posiblemente a intercambiar experiencias con las mujeres también llamadas brujas, las francesas bearnesas. La Ley estaba por encima de las personas, y en muchos casos a pesar de las personas. Las personas más débiles, claro.


Esto me recuerda aquello que decía Jesús de Nazaret: ¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre? Entró en la casa de Dios, en tiempos del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes dedicados, que nada más que a los sacerdotes les está permitido comer, y les dio también a sus compañeros.
Y añadió:
El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado: así que el hombre es señor también del sábado. (Marcos, 2,26-28). El Shabat judío era ley inviolable.
Por cierto a Jesús también le llamaron los poderes fácticos hijo de Belzebú (Satanás). (Mateo, 12, 27).
Para ellos era el indeseable. Llegaron a matarlo.

El caso de María Sorrosal fue muy impactante. Era de familia hidalga, cuyo marido era el infanzón Juan Martón. María estaba embarazada cuyo estado no se tuvo en cuenta al aplicársele  su ajusticiamiento. En “Casa Martón” había libros prohibidos  en varias lenguas y conocía el francés. Eran gente culta, pero láica, fuera del dominio religioso.

Las primeras posesas aparecen en Sandiniés en 1638. Y el 27 de octubre de 1638 aparecen también los Inquisidores en el valle. “El poder de los sacramentos religiosos se impone sobre el consuelo balsámico tranquilizante de la medicina natural de las brujas”.
Sacramentos no tanto como signos de salvación, sino como signos de dominio y de poder. El Bautismo, la Penitencia, el Matrimonio, la Misa obligatoria en domingos y fiestas de guardar, y hasta la Unción de los enfermos, eran obligados como salvoconducto para la salvación eterna. Lo contrario suponía ser merecedor de las penas del Infierno. Con la compra de las Bulas se permitía poder comer carne en Cuaresma, y no guardar el ayuno durante los 40 días de la Cuaresma. Todos sometidos a la Ley de la Iglesia. Todos, menos los que se quedaban fuera de su dominio por ser libertarios o ateos.

Entre 1637 y 1642 en Tramacastilla y Sandiniés se desarrolló una posesión demoníaca que afecto a 72 mujeres. Es por ello que en 1640 Felipe IV envió a Tramacastilla al Inquisidor General del Reino, que murió al poco tiempo de su llegada al pueblo.

Como era muy corriente en aquellos tiempos las leyendas negras sobre las brujas se extendieron por toda Europa. También ocurrió con los templarios, más tarde con los masones, y también sobre personas como Miguel Servet, que murió en la hoguera un 27 de octubre de 1553, condenado tanto por católicos como protestantes, mártir de las libertades de pensamiento, de conciencia y de expresión. La envidia, el egoísmo, la avaricia de muchos (poderes civiles y religiosos) llegaba a dominar sobre la sociedad entera. Unos eran acusados de herejía y otros de brujería. A las mujeres se les acusó de ambas cosas.
Incluso la Inquisición llegó a presionar sobre el cambio de la devoción a María Magdalena, la compañera inseparable de Jesús de Nazaret, por la devoción a la Virgen María.
A lo largo de la Edad Media proliferaron las apariciones de la Virgen y se construyeron innumerables Santuarios.
Sobre el tema hay muchas versiones. Por ejemplo una teoría es la que intenta demostrar Margaret Starbird, graduada por la universidad de Maryland (EE.UU.) en su libro “María Magdalena y el Santo Grial”. Para ella todo comenzaría cuando…
Un buen día llegaban al Delta del Ródano (Francia) dos mujeres y un hombre procedentes del Delta del Nilo (Egipto). Llegaron en un frágil barco desde tierras donde sus habitantes eran negros. Existe un pueblo en la ribera del mediterráneo llamado “Les-Saintes-Maries-de-la-Mer” en la margen derecha del Ródano que de padres a hijos han ido transmitiéndose la Leyenda que da nombre al pueblo. Dice Margaret:
“En la ciudad Les-Saintes-Maries-de-la-Mer, en Francia, se celebra cada año del 23 al 25 de Mayo una fiesta en una capilla en honor de santa Sara la egipcia, llamada también Sara Kali, la “reina negra”. “Fiesta que se remonta a la Edad Media, y que se celebra en honor de un niño “egipcio”, que acompañaba a María Magdalena, a Marta y a Lázaro, que llegó con ellos en un pequeño barco, que atracó en el lugar el año 42 d. C.” .
Según Margaret, en los primeros siglos se veneraba a la “apóstol” de Jesús de Nazaret María Magdalena. Parece ser que en las primeras Comunidades Cristianas María Magdalena era una autoridad, según estas interpretaciones, autoridad paralela a Pedro y Pablo, Estas imágenes “negras” harían referencia al “apóstol” María Magdalena, la “negra”. Se veneraba pues a la “Virgen Negra”.  Se recordaba a María Magdalena. Ello ocurría principalmente en la Provenza Francesa entre los cristianos llamados Cátaros.
A partir del año 1.209, Roma se opuso a este culto a la Magdalena, e hizo todos los esfuerzos para sustituirla por María, la Madre de Jesús. A ello contribuyó muy mucho la Inquisición que se instituyó formalmente en el año 1.233.
Las Vírgenes Negras pasarían a ser las imágenes que representarían en lo sucesivo a la Virgen María, en sustitución de María Magdalena.
Según Starbird, Santa Bárbara, prisionera en la torre de un castillo por su padre, noble pagano de Siria, para impedirle que se hiciera cristiana, y una vez liberada, llegaría de pueblos extranjeros o “bárbaros”, podría ser otra forma de llamar a María Magdalena, quizás por miedo a la Inquisición.
Pero todo es Leyenda. Ver en

Hoy en día todavía hay dichos que nos recuerdan aquellos tiempos. Por ejemplo: “¡Qué bruja que eres!” Qué sagaz, qué lista, qué indomable. Y aquel de “¡bruja, más que bruja!” Qué mala que eres. 

Pan de centeno.
 Según me contó el amigo Angel de Tramacastilla de Tena, el pan de centeno era en los años 40 del S. XX un alimento básico en una economía de subsistencia. Los efectos de la guerra se dejaban sentir sobre las personas y especialmente sobre los niños. “No había quien se comiera ese pan, pero nos lo comíamos porque teníamos hambre”. Yo le respondía que también en el Bajo Aragón, nos estaba ocurriendo lo mismo. La única diferencia era que nuestras madres nos mojaban el pan de centeno con aceite de oliva, vino, o nata de leche de cabra, cosas de la cosecha propia, endulzados con azúcar moreno.
Ahora bien si en los años 40 ocurría esto, ¿qué no sería en aquellos años duros, muy duros, por guerras, pestes, sequías, persecuciones, bandolerismo de los siglos XVI y XVII, y el dominio absoluto de aquellos señores provenientes de la Edad Media, cuya mentalidad persistía, cuando ya no había esclavos en Europa, pero sí los siervos de la gleba?
La escasez de alimentos se dejaba notar sobre aquellas gentes. Además imperaban las creencias en mitos, leyendas, y “verdades de los poderosos” como aquello de que la autoridad venía de Dios y por tanto había que obedecerla. La espada de Democles llamada infierno se cernía sobre sus cabezas.
En el Valle de Tena se comía pan de centeno.

Cornezuelo del centeno

Según insinúa Fernando Biarge en su libro “Escarrilla” con el trigo centeno se desarrollaba el cornezuelo.
El cornezuelo del centeno es un hongo del grupo de los ascomicetos, parásito del centeno, pero también de otros cereales. El género claviceps contiene más de cincuenta especies, todas ellas parásitas de cereales. El cornezuelo se presenta como una excrecencia que se fija en los granos del cereal, de una dimensiones de 1 a 4 cm de largo por 5 mm de ancho, de color púpura a negro. http://www.iqb.es/cbasicas/farma/farma06/plantas/efectos/ergot.htm
Planta toxica como las haya. Había quienes se dedicaban a separar el cornezuelo del centeno logrando un mejor pan, o pan menos malo. Pero lo normal era comer el pan de centeno molido con el cornezuelo.
El hongo del cornezuelo toxico que asumido con el pan era causa de enfermedades varias: epilepsias, efectos psicotrópicos, etc.
El pan atizonado, comido por los pobres entonces, daba lugar a pensar que todas esas enfermedades eran causadas por hechizos y maleficencia humana, y en todo caso castigo de Dios.
Fue en 1943, sigue diciendo Biarge, cuando sus efectos alucinógenos fueron descubiertos. Por tanto en aquellos tiempos de brujas, no era de extrañar que se produjeran alucinaciones, posesiones, epilepsias, etc. ¿Las posesas epilépticas del Valle de Tena eran consecuencia de estas intoxicaciones? Además abundaban las plantas como el estramonio, la belladona, el pepinillo del diablo, la zapatera, matacabras, yerba ratonera, adormidera, la ruda, entre otras muchas. En todo caso la insinuación de Biarge hay que tenerla muy en cuenta.

Valle de Tena

1654. Gran epidemia de peste virulenta. El Valle de Tena sumergido en una gran crisis. Se abandonan tierras y ganados. Se paraliza el comercio. Los precios se disparan y el hambre y la miseria se apodera del valle.
1661. Gran temblor de tierra en Bagnères de Bigorre.
1702. Debido a una gran sequía se organiza una rogativa al Cristo de Burgos.
1733. Epidemia de calenturas pútridas.
1809. Guerra de la Independencia. Los franceses queman y saquean los pueblos del valle y los ganados son requisados.
1893. El ferrocarril llega hasta Sabiñanigo. 1906. El autobús llega al Valle de Tena. Pero las epidemias se siguen produciendo. 1918. Hay un proyecto de aprovechamiento integral del río Gállego, del Aguas limpias, Caldarés y Escarra por parte de EIASA. 1921. Se construye la Central Eléctrica de Biescas. A continuación se construirán más centrales eléctricas como la del El Pueyo. 1933. En plena IIª República de España se construyen escuelas mixtas. Nueva era ha comenzado.

1936-1939. Guerra Civil en España.
Eran tiempos duros por el aislamiento, falta de correo, sin lo más básico, incertidumbre, seguridad de los ganados que se requisaban para alimentar en definitiva la guerra, Etc. Por ello se puso en marcha las antiguas fuerzas de defensa, la Acción Ciudadana que a partir del 12-10-36, se convirtieron en voluntarios llamados “Panteras del Valle de Tena”.
Había que defender el valle de tanta violencia y de tanta inseguridad. En el estrecho de Santa Elena se creó una vigilancia permanente con las armas de fuego de que disponían para la caza. Día y noche crearon una especie de frontera los panteras del valle por turnos.
Se cierra el paso para defender su valle. Se cierra el paso a los republicanos hacia el Valle de Tena.
Por cierto que el padre del amigo Angel, pertenecía a estos grupos de defensa. Con el frío de las noches y la lluvia cogió una pulmonía que no pudo superar. Murió a consecuencia de ello.
Se creó al mismo tiempo la Compañía Pirenaica de Esquiadores del Capitán Morlans. Hubo enfrentamientos de esta compañía de esquiadores tensinos con la Compañía de Esquiadores de la República de España. No se permitió la requisa de ganado para alimentar más la guerra. Porque era una lucha por “el botín del ganado del enemigo”. Para los tensinos era una lucha de supervivencia. En Septiembre del 37 se da una fuerte ofensiva republicana. Y en  Diciembre del 37 se disuelven “los panteras del Valle de Tena”.
Por la defensa de su Valle, los tensinos estuvieron dispuestos a realizar todos los esfuerzos y sacrificios que fuesen necesarios.

Santa Elena. Valle de Tena
Nuevos tiempos.
Llegó al valle la maquinaria agrícola. Fueron desapareciendo los animales de labranza. El valle se fue modernizando. Con ello llegó el turismo, las segundas viviendas, las caminatas por las montañas, con sus neveros, ibones, y preciosos paisajes. Llegó las zonas de nieve esquiable, Formigal y Panticosa, y en sus cercanías los pueblos comenzaron a vivir con otro estilo de vida. El tráfico de vehículos se hizo cada vez más intenso. Todo comenzó a cambiar.
Se desarrollaron gran cantidad de actividades deportivas: excursiones por la montaña, se practicó el barranquismo, la pesca, la caza, escaladas libres y en vía ferrata, paseos a caballo por caminos idílicos. La bicicleta llegó hasta lugares insospechados hasta hacía poco tiempo antes. Carreras pedestres por la montaña. Carreras de Mountain Bike. El piragüismo hizo las delicias de muchos. Los profesores de Ski se multiplicaron desarrollando varias especialidades. Las concentraciones moteras se hicieron presentes todos los años en Formigal.
Se crearon centros de ocio: actividades de Bienestar y Relax, La Cuniacha, Biescas Aventura, Telesillas, Tirolina en Hoz de Jaca, el Tren Turístico de Tramacastilla, Aguas Termales en el Balneario de Panticosa, o el Spa Aguaslimpias Sallent de Gállego, Etc. Y con ello se abrieron hoteles, restaurantes, albergues.
Las actividades musicales se desarrollaron en muchos lugares del valle: Pirineos Sur en Lanuza, Campus Musical en El Pueyo de Jaca, con sus campamentos de músicos, el Escenario Sallent de Gállego, por los pueblos fueron dando sesiones musicales pedagógicas como las Ronda de Boltaña, Biella Nuei, ademas de las charangas y orquestas para las fiestas.
La gira del famoso violinista Ara Malikian tuvo una muy buena acogida.

Además se organizaron mercados como: Mercados del Mundo, Ferias de ganados y de alimentos, del Stock de Sallent, Jornadas Micológicas en Panticosa, Jornadas de Migas Tradicionales en Tramacastilla de Tena, Observación Nocturna del cielo, Presentación de libros, etc.
 El Valle de Tena se llena de turistas en verano. En invierno las zonas de nieve propicias para esquiar, eran invadidas por las gentes amantes de la nieve.
Con el calor este verano ha sido un hervidero de gentes de muchas partes: catalanes, vascos, navarros, madrileños, valencianos y gentes venidas desde Andalucía, además de muchísimos aragoneses especialmente de Zaragoza.
Los pueblos progresan porque el dinero corre con cierta abundancia. Ya no son lo que eran.

Pero al final del verano, al anochecer, cuando las sombras de las montañas se agrandan, las farolas de las calles te envuelven con su luz cálida, las voces se amplifican, comienzan a oírse algunas aves nocturnas, y cuando ya no se ve ni un alma por las calles, se oye al nativo exclamar: “¡Éste es mi pueblo! ¿Éste es mi valle!”

Escarrilla a 1 de Noviembre de 2017.
Día de Todos los Santos.
Laureano Molina Gómez

Bibliografía:

Breviario de Historia de Aragón. CAI 100. Fundación Caja Inmaculada.

Escarrilla. Valle de Tena. Fernando Biarge.

Nueva Biblia Española,  Luis Alonso Schökel, Juán Mateos. Ediciones Cristiandad, S. L.
C/ Huesca, 30-32. MADRID, 1975.

Los vecinos de mi calle. Reflexiones en el tiempo. Laureano Molina Gómez.


Valle de Tena.


El cornezuelo
http://www.iqb.es/cbasicas/farma/farma06/plantas/efectos/ergot.htm


Valle de Tena



ESCARRILLA. "Vuelta del Sombrero".

 Fotos desde el bosque de Panticosa:
 Desde Escarrilla:

miércoles, 24 de mayo de 2017

DÍAS DE FIESTA



DÍAS DE FIESTA

El baturro y el Juez.

Corrían los años cuarenta del S. XX y Albalate del Arzobispo celebraba un día de fiesta. Es por eso que los amigos y amigas de Manuel Royo Royo, “Manolo el Lerín”, decidieron ofrecer a la gente del pueblo la representación de una obra de teatro. Para ello habían pasado varios días ensayando. Eran tiempos en que se hacía mucho teatro. La vida era muy dura. Habíamos pasado nuestra Guerra Civil con toda la penuria que ello supuso, y se había firmado el final de la II Guerra Mundial. Los generales nazis se rindieron el 9 de mayo de 1945. Solamente faltaba para que el mundo quedara medianamente pacificado que Japón se rindiera. Ello fue debido al horror que causaron las dos bombas atómicas que EEUU lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki el 6 y 9 de Agosto del mismo año.
Pero si la vida era muy dura por la escasez de alimentos, las ganas de sobrevivir eran también muy grandes. Por eso a mal tiempo buena cara. La gente se esforzaba por vivir lo mejor que podía.
El teatro, el cine, el deporte y los toros fueron elementos importantes para vivir medianamente felices. Por otra parte las romerías, procesiones, tambores y bombos ayudaban en su labor terapéutica a los albalatinos.
El Teatro-Cine Dorado se había levantado sobre el antiguo Granero de los Arzobispos cuyo dominio era absoluto en sus tiempos sobre Albalate del Arzobispo. Por eso la cuesta que baja hasta la Replaceta del Voluntario se llamaba la Cuesta del Granero.

Alguien pensó que podría ser interesante que la Señora Josefa, la Guarda, preparase algo con niños de la catequesis para que en el descanso intervinieran algunos chicos. Se eligió un diálogo entre un baturro y un Juez. El tema era un litigio que había por problemas de regadío entre vecinos de la huerta. Por ello el baturro acudía al Juez para que le hiciera justicia.
El juez iba a ser Manuel Bernad, “el Carranza”, que vivía enfrente del teatro. El baturro lo interpretaba Laureano Molina, “el Chato del Cantón Curto”. La señora Josefa se esforzó durante todos los ensayos para que se distinguiera perfectamente entre el lenguaje, la compostura, los modales humildes, toscos pero sinceros, entre el baturro, y la finura, el lenguaje, y la voz suave del Sr. Juez. La educación y la cultura debía diferenciarse entre uno y otro. Pero ello costaba mucho ya que en cuento Manuel oía expresarse a Laureano adoptaba el mismo tono de voz. Josefa se desgañitaba para hacer comprender que la compostura del Juez tenía que ser distinta de la del baturro.

Por ejemplo el baturro decía:
“¿Se pué pasar Siñor Juez?...”
El Juez debía responder:
“¡Sí, hombre si, pasa, pasa!...” Pero lo que decía en el mismo tono de voz que el baturro era: “¡¡Sihombre si, pasa pasa!!”

“Que no, la voz del Juez tiene que ser suave y acogedora”, le increpaba la señora Josefa. El ensayo se repitió muchas veces hasta que ya parecía que estaba superado y apto para la representación.
Llegó el descanso de la sesión de teatro y muchos se salieron a fumar o a tomarse una cerveza. La mayoría permaneció en su butaca. Mientras la tramoya de la función se iba cambiando al otro lado del telón.
Delante del telón y ante los espectadores se había colocado una mesa y una silla. En ella se encontraba sentado el Juez todo vestido de negro, con gafas de leer, y unos cuantos papeles sobre la mesa que estaba repasando. Los espectadores se fueron callando hasta que entreabriendo las cortinas del telón por el centro y apartándolas hacia ambos lados, aparecía el baturro vestido con pantalón largo de pana, la banda, el chaleco y la gorra del tío Francisco. Un gran pañuelo de cuadros azulados colgaba de la banda.
“¿Se pué pasar Siñor Juez?...”
Algunos empezaron a reír.
Pero cuando el Juez se convirtió en un auténtico baturro imitando su tono de voz, entonces la gente empezó a reír con más fuerza y aplaudiendo.
Los del tabaco y las cervezas se asomaron para ver qué estaba ocurriendo.
Lo mismo hacían los actores principales asomándose por ambos extremos del telón.
La señora Josefa, que estaba debajo de nosotros apuntándonos el texto de lo que debíamos decir, lloraba y reía al mismo tiempo.
El diálogo entre el baturro y el juez continuó hasta el final.

Al día siguiente la gente preguntaba a nuestro maestro D. Ricardo Pérez, ¿qué tal esos chicos en la escuela?
El Teatro-cine Dorado.

El quiosco del puente.

Por debajo de la Plaza del Puente y de la carretera atraviesa la acequia llamada “Los Terreros”. Antes de encañonarse en su túnel servía de abrevadero de las caballerías. Al final del túnel se convertía en un hermoso lavadero con su balcón colgante sobre la rivera del río Martín.


Dos fotos del mismo lugar y épocas distintas.

En la foto de la derecha se muestra exactamente el lugar donde se construyó el Quiosco, parte sobre la acequia y parte sobre la plaza


El Lavadero

Por estar a orillas del río, y al atardecer en verano, era un lugar muy propicio para celebrar diversas fiestas estivales. La gente tenía necesidad de solazarse para descansar de la recogida de los cereales cuya temporada se hacía interminable por los instrumentos que se empleaban para cosechar: las hoces, las dallas o guadañas, trillos o elementales trilladoras y algunas aventadoras, etc. Pero casi todo se hacía con el esfuerzo personal de las gentes. Mucho calor, mucho polvo, mucho esfuerzo, mucha preocupación por el riesgo de las tormentas era el común denominador de las gentes.

Por eso, celebrar las verbenas de San Juan, San Pedro, La Virgen del Carmen, Santiago y Santa Ana, y la Virgen de Agosto, serían momentos de descanso, disfrute, y de reponer fuerzas. Para final de septiembre, y recogidas las cosechas, las Fiestas Mayores en honor de la Virgen de Arcos, constituían el culmen festivo de las gentes trabajadoras.

Amenizaban las verbenas algunos músicos desde la terraza sobre el quiosco. Los porrones con ponche fresco guardado en cubos de hielo fabricado en La Polar de Albalate, se pasaban de mano en mano y de boca en boca entre los amigos, vecinos o familiares de las distintas mesas alrededor de las cuales se sentaban. El ponche era cerveza con gaseosa o sifón. El vino tinto con sifón era muy apreciado por las gentes del campo acostumbrados como estaban al famoso “trago del segador”. Tragos bien refrescantes, bien espumosos que al caer en la garganta sus burbujas hacían reír todo el cuerpo con satisfacción. Corrían los cestillos con cacahuetes con su cáscara salada que invitaban a la bebida. Desgranar los cacahuetes en rolde al mismo tiempo que se charlaba o cantaba era el colmo de felicidad para aquellas gentes trabajadoras acostumbradas a sufrir el rigor del calor del verano.
Algunos tomaban almejas, berberechos, escabeche, sardinillas, etc. Pero lo más común eran los cacahuetes. No olvidemos que estamos en los años cuarenta y parte de los cincuenta, cuando todavía la economía nacional no había levantado la cabeza. Estábamos en una economía de subsistencia. Nuestra gaseosa “La Samba” de los hermanos Sanz de Albalate era la que más se consumía.

Muchos bailaban o cantaban. Otros se sentaban en la barandilla del puente percibiendo el frescor del río y de las huertas próximas hasta que los cuerpos pedían el descanso en sus casas para que al día siguiente se levantaran con más fuerza para el trabajo cotidiano.  

Al final y con el sobrante de los sifones los críos hacíamos guerra unos contra otros apretando el gatillo de aquellas botellas de cristal y de tape metálico empapándonos con aquel líquido espumoso. A la madrugada se iba haciendo el silencio de los trasnochadores y cada uno se dirigía a sus casas. La Verbena había terminado. “Mañana sería otro día”.

Cine bajo las estrellas.

En la plaza de toros en lo alto del cerro del castillo se habían colocado dos postes de los empleados para el trasporte de la energía eléctrica de la Compañía Rivera-Bernad que tensaban entre ambos la pantalla blanca donde se proyectaban las películas de cine.

En los días de verano, después de cenar, subir a ver el cine bajo las estrellas y al aire libre era una auténtica gozada. Películas del Oeste Americano, mexicanas (especialmente las de Jorge Negrete y las del Coyote), y las de producción española, producían un pasatiempo y relajación extraordinaria.

Los chicos para ir al cine antes teníamos que consultar la calificación de las películas que se hallaba en el atrio de la iglesia. Calificación que venía de Madrid y que el cura debía exponer todos los fines de semana en tablón de anuncios de la parroquia.

Así se clasificaban:

Películas Clasificadas 1:        Autorizadas para todos, incluso niños.
Películas Clasificadas 2:        Autorizadas para jóvenes.
Películas Clasificadas 3:        Autorizadas para mayores.
Películas Clasificadas 3-R:    Para mayores, con reparos.
Películas Clasificadas 4:        Gravemente peligrosas.

Se encauzaba a todos muy paternalmente hacia una seguridad máxima para que no  se perturbara la paz de sus almas.

Los chicos coleccionábamos cromos y todo aquello que podía ser patrimonio personal nuestro. Por eso coleccionábamos los Programas de las películas que se exhibían en el cine. El formato era el de una octavilla y a todo color.

Eran nuestros tesoros.


Estos son algunos ejemplos:


Después de la proyección de la película y para los mayores que quisieran, pagando por supuesto, pasaban a la pista de baile que estaba al lado de la plaza de toros.
La orquesta la dirigía el Maestro Gazulla al piano. Pero como los músicos que tenía se iban jubilando quiso formar algunos chicos para continuar la orquesta.
Un día, y de acuerdo con nuestro maestro D. Ricardo Pérez, se presentó en nuestra clase y nos invitó al que quisiera a estudiar solfeo para ser después músicos de su orquesta. Estudiamos las claves de SOL, FA, y las de DO. Y pasamos a la distribución de los instrumentos musicales, previo informe del médico D. Gregorio Gimeno.

Así quedó el grupo si la memoria no me falla:

Maestro Gazulla:                    PIANO.
José Serón (el Borrajas):       TROMBÓN DE PISTONES.
Miguel Alcaine (el Zurita):   TROMPETA. Después pasó al trombón de pistones.
Salvador Clavero:                   SAXOFÓN.
Enrique Casalod:                     CLARINETE.
Emilio Velilla Sancho:            TROMPETA.
Laureano Molina:          BATERÍA. Abandonó el grupo al ingresar en el Seminario de Alcorisa.
Nicolás Royo Royo, cuñado del Sr. Gazulla, cogió la BATERÍA con mucha maestría y rapidéz.
Manuel Alcaine (el Bochiga): CONTRABAJO. Se accidentó en la mano derecha, se le infectó, y el dedo anular se le quedó atrofiado. Tuvo que desistir del Contrabajo.
No recuerdo si se queda alguien en el olvido.

La música que se tocaba eran pasodobles, tangos, samba, rumba, cha-cha-chá, boleros, valses, algún chotis, y por supuesto alguna jota como la de La Dolores, Etc...
Pinchar aquí para escuchar algunas canciones de los Años 40:
https://www.youtube.com/watch?v=XQSeQOVrkK4

Conchita Piquer,  Lola Flores,  Imperio Argentina, Antonio Molina.
, Juanita Reina, Juanito Valderrama, Estrellita Castro. Miguel de Molina
Jorge Negrete, Sara Montiel, Toña la Negra, Coplas Españolas.

Y aquí:

El primer fin de semana que pasé en el Seminario, primer domingo de octubre de 1951, mis compañeros de solfeo debutaron por primera vez como orquesta. Aquel día fue gratuita la sesión de baile. Recibieron muchos merecidos aplausos.

Toros en la plaza.

El último cohete del encierro había sonado. Todos los toros estaban ya en la plaza. La manada daba vueltas alrededor: seis novillos más el sobrero, tres vaquillas y dos manso o cabestros, hacían un total de doce hermosos ejemplares.
La gente se iba fijando en cada uno de los cornúpetas. Eran analizados y finalmente admirados.
Los mozos comenzaban a citarlos sin alejarse mucho de los burladores. Poco a poco la cosa se iba animando, y cada vez había más gente en el ruedo.
En el centro de la plaza estaban todavía los dos maderos que sustentaban la pantalla donde se proyectaban las películas de cine nocturno, aunque la pantalla estaba recogida en esos momentos. Quedaban los troncos limpios de ramas, rectos y finos como astas de banderas.
La gente poco a poco iba perdiendo el respeto a los animales. Algunos se atrevían a citar a los toros amparándose detrás los postes.
Hubo un momento en que sin pensárselo dos veces el Narciso, cuya casa estaba debajo de la Piedra de Roma, se encaramó al tronco quedándose abrazado a él como un simio.
¿Madre mía qué hace ese mozo? Exclamaba la gente.
Hubo un momento en el que los toros se arremolinaron en el centro de la plaza y en el palo donde estaba subido el Narciso. Al principio todos reían. Los toros permanecían debajo del mozo. Parecía como si se dijeran unos a otros: déjalo que ya caerá cuando esté maduro. Pasaban los minutos y los toros no se movían para nada. Narciso no tenía donde agarrarse. Las fuerzas disminuían. Su cuerpo se deslizaba hacia abajo. Cuando sus pies estaban a punto de tocar los cuernos, toda la plaza exclamaba en un gran grito: ¡Cuidado Narciso! Y así varias veces.
Narciso hacía un esfuerzo y volvía ascender unos palmos. Pero los toros seguían concentrados y mirando hacia las gentes que gritaban. Los minutos se hacían eternos. El mozo no podía más, y los toros no se movían de allí. Quince minutos, media hora…, nadie midió el tiempo, pero éste se hacía inmensamente eterno.
Todos los mozos que permanecían en el ruedo comenzaron a preocuparse seriamente.
Las fuerzas del Narciso eran cada vez menos.
Los mozos se pusieron de acuerdo y comenzaron a citar a los toros desde todas partes.
Por fin la manada se movió dejando el poste libre.
Narciso se dejó caer.
Dos amigos lo cogieron por los brazos y lo llevaron hasta el burladero más próximo.  
Sus piernas habían quedado  agarrotadas.
¡Toda la plaza suspiró aliviada!
Las puertas de los corrales ya habían sido abiertas.
Una vez los toros recogidos y encerrados, mucha gente se echó al ruedo para animar a Narciso y agradecer a todos los mozos por su solidaridad y compañerismo.
El Encierro había terminado.
Mientras la gente se dirigía hacia el centro del pueblo un murmullo impresionante se escuchaba con los más dispares comentarios.
Aquellas fiestas fueron muy recordadas.

 
Alabalate del Arzobispo - Calle Roma, bajo la roca, a pie del castillo.
A la derecha la casa de Narciso.
Zaragoza, 21 de Mayo de 2017.
Laureano Molina Gómez